Miguel Buiza Fernández-Palacios, militar, marino, almirante. Nació en Sevilla en 1898 y murió exiliado en Francia en 1963. Estuvo al frente de la Marina de Guerra republicana durante la Guerra Civil (1936-1939). El historiador Hugh Thomas lo describe como un hombre tímido pero valiente. Con solo 17 años de de edad Ingresó en la Escuela Naval Militar de El Apostadero de Cádiz, en 1932 logró el ascenso a capitán de corbeta. Cuando el 18 de julio de 1936 comenzó la Guerra Civil, capitaneaba el crucero “Libertad” y dirigió el frustrado desembarco en la isla de Mallorca de 1936. El 2 de septiembre de dicho año fue nombrado Almirante Jefe de la flota republicana, la cual mandó sin mucha fortuna dada la ineficacia con la que actuó bajo su mando. El presidente Azaña reconocía en sus memorias la ineficacia de la Armada republicana para ganar la guerra. Buiza sería relevado del mando de la flota un año más tarde, debido al desafortunado combate naval de cabo Cherchell, frente a las costas de Argelia, en la cual la flota republicana tuvo una decepcionante actuación contra el crucero Baleares, que pudo escapar frente a una clara superioridad republicana. No puede achacársele a Buiza solo la ineficacia de la flota gubernamental ya que la mayoría de las decisiones importantes partían del Ministerio de la Marina. El 25 de octubre de 1936 fue sustituido en el mando de la flota por el capitán de navío (ascendido a Almirante) Luis González Ubieta mientras que Buiza, ocupó entonces los puestos de jefe de Estado Mayor de la Marina, jefe de la Junta de Recompensas y jefe de la Sección de Personal, cargo que ocupaba cuando fue llamado a tomar de nuevo el mando de la flota en febrero de 1939. El 16 de febrero de 1939 asistió a una reunión en el aeródromo de Los Llanos (Albacete) entre el Presidente del gobierno Juan Negrín y los principales dirigentes militares republicanos, a la que asistieron los generales Menéndez, Miaja, Escobar y Moriones, y Matallana. Se expuso la necesidad de negociar con Franco el final de la guerra, en vista de la pésima situación militar de la República. Buiza, como Comandante en jefe de la Armada, insistió en la necesidad de poner final a la guerra y avisó de que las tripulaciones de la Armada estaban hastiadas por el desenlace la guerra y cercanas a la insubordinación. Partidario de la paz a toda costa, el 5 de marzo de 1939 ordenó la partida de la flota republicana desde Cartagena, con lo que la República perdía sus 3 cruceros, 8 destructores y otras unidades menores. Una vez en alta mar Buiza y las tripulaciones de los barcos decidieron poner rumbo a la Base de Bizerta, en Túnez, donde se entregaron a las autoridades militares francesas. Tras la entrega de la flota pasó unos meses de internamiento, En mayo de 1939 pidió el ingreso en la Legión Extranjera francesa pero dimitió al firmarse el armisticio con Alemania en 1940. En noviembre de 1942 participó en la campaña de Túnez en el bando aliado de la II Segunda Guerra Mundial, recibiendo la condecoración de la Cruz de Guerra con Palmas. Tras la II Guerra Mundial ayudó a llevar a Israel a judíos, lo que provocó su detención por fuerzas inglesas y su posterior liberación al hacerse oficial el Estado de Israel en 1948. Una vez liberado se estableció en Orán (Argelia), pasando posteriormente a Marsella (Francia), donde falleció el 23 de junio de1963 sin haber podido regresar nunca a España y su ciudad natal Sevilla.
Bibliografía
-Alonso, Bruno. La flota republicana y la Guerra Civil de España (memorias de su comisario general). Sevilla, Espuela de Plata, 2006. ISBN: 84-96133-75-3 -Beevor, Antony (2005).La Guerra Civil Española. Barcelona: Crítica. ISBN 8484326653. -Thomas, Hugh; Historia de la Guerra Civil Española. Círculo de Lectores, Barcelona, 1976. ISBN 84-226-0874-X.
Con solo 17 años de de edad Ingresó en la Escuela Naval Militar de El Apostadero de Cádiz, en 1932 logró el ascenso a capitán de corbeta.
Cuando el 18 de julio de 1936 comenzó la Guerra Civil, capitaneaba el crucero “Libertad” y dirigió el frustrado desembarco en la isla de Mallorca de 1936. El 2 de septiembre de dicho año fue nombrado Almirante Jefe de la flota republicana, la cual mandó sin mucha fortuna dada la ineficacia con la que actuó bajo su mando.
El presidente Azaña reconocía en sus memorias la ineficacia de la Armada republicana para ganar la guerra. Buiza sería relevado del mando de la flota un año más tarde, debido al desafortunado combate naval de cabo Cherchell, frente a las costas de Argelia, en la cual la flota republicana tuvo una decepcionante actuación contra el crucero Baleares, que pudo escapar frente a una clara superioridad republicana. No puede achacársele a Buiza solo la ineficacia de la flota gubernamental ya que la mayoría de las decisiones importantes partían del Ministerio de la Marina.
El 25 de octubre de 1936 fue sustituido en el mando de la flota por el capitán de navío (ascendido a Almirante) Luis González Ubieta mientras que Buiza, ocupó entonces los puestos de jefe de Estado Mayor de la Marina, jefe de la Junta de Recompensas y jefe de la Sección de Personal, cargo que ocupaba cuando fue llamado a tomar de nuevo el mando de la flota en febrero de 1939.
El 16 de febrero de 1939 asistió a una reunión en el aeródromo de Los Llanos (Albacete) entre el Presidente del gobierno Juan Negrín y los principales dirigentes militares republicanos, a la que asistieron los generales Menéndez, Miaja, Escobar y Moriones, y Matallana. Se expuso la necesidad de negociar con Franco el final de la guerra, en vista de la pésima situación militar de la República. Buiza, como Comandante en jefe de la Armada, insistió en la necesidad de poner final a la guerra y avisó de que las tripulaciones de la Armada estaban hastiadas por el desenlace la guerra y cercanas a la insubordinación.
Partidario de la paz a toda costa, el 5 de marzo de 1939 ordenó la partida de la flota republicana desde Cartagena, con lo que la República perdía sus 3 cruceros, 8 destructores y otras unidades menores. Una vez en alta mar Buiza y las tripulaciones de los barcos decidieron poner rumbo a la Base de Bizerta, en Túnez, donde se entregaron a las autoridades militares francesas. Tras la entrega de la flota pasó unos meses de internamiento,
En mayo de 1939 pidió el ingreso en la Legión Extranjera francesa pero dimitió al firmarse el armisticio con Alemania en 1940. En noviembre de 1942 participó en la campaña de Túnez en el bando aliado de la II Segunda Guerra Mundial, recibiendo la condecoración de la Cruz de Guerra con Palmas.
Tras la II Guerra Mundial ayudó a llevar a Israel a judíos, lo que provocó su detención por fuerzas inglesas y su posterior liberación al hacerse oficial el Estado de Israel en 1948. Una vez liberado se estableció en Orán (Argelia), pasando posteriormente a Marsella (Francia), donde falleció el 23 de junio de1963 sin haber podido regresar nunca a España y su ciudad natal Sevilla.
Bibliografía
-Alonso, Bruno. La flota republicana y la Guerra Civil de España (memorias de su comisario general). Sevilla, Espuela de Plata, 2006. ISBN: 84-96133-75-3
-Beevor, Antony (2005).La Guerra Civil Española. Barcelona: Crítica. ISBN 8484326653.
-Thomas, Hugh; Historia de la Guerra Civil Española. Círculo de Lectores, Barcelona, 1976. ISBN 84-226-0874-X.